Por Ricardo Waissbluth. Gerente de Operaciones del Comité de
Palta Hass de Chile.
Sabida es la importancia de las abejas en la tarea de la
polinización, pero, en nuestros huertos de paltos, ¿Se les da la debida
importancia?
Debemos tener en cuenta varias observaciones cuando llegue
el período de la polinización y necesitemos contar con un Nº determinado de
colmenas por cada hectárea.
1.- Por la
ubicación de las plantaciones de paltos en nuestro país, IV a VI Regiones, lo
más común será que las laderas en las cuales están las plantaciones, así como
sus alrededores, no cuenten con vegetación adicional como para proporcionar
floraciones donde las abejas puedan acudir, por lo que podemos concluir que, en
general, los paltos están plantados en zonas que no tienen aptitud melífera.
Lo anterior es importante, pues normalmente se suelen
arrendar las colmenas y es vital que éstas vengan en buenas condiciones y con
las familias completas.
2.- Como el
período de la polinización se da al mismo tiempo para las diferentes
plantaciones, sucede que muchas veces, quienes las arriendan se ven
sobrepasados y para completar sus requerimientos, no siempre terminan llevando
las colmenas en su mejor condición.
3.- Por lo antes
descrito, creo importante que en los campos, dependiendo de la magnitud de los
mismos, haya personal preparado en el manejo de las abejas, pues habitualmente
éstas son arrendadas, y es necesario desde su llegada revisar cada una de las
colmenas. Un método sencillo para una primera revisión, pero no el más
importante, es alzar cada una de las colmenas para verificar su peso, debiendo
ser éste, en una familia completa, sobre los 25 a 30 Kg.
Una vez instaladas, hay que verificar la entrada y salida de
las abejas a través de la piquera, donde una familia que está en buenas
condiciones, debiera presentar una entrada y salida constante de sus obreras,
en pos de la búsqueda de las flores a polinizar.
Otro método de chequeo es abrir la colmena y revisar un par
de marcos para ver que éstos estén completos o por completarse y en una cantidad
ideal de 10 por colmena. Al abrir la colmena hay que verificar también que en
ésta se encuentren pocos zánganos, pues el encontrar una población alta de
ellos significa que la reina es muy vieja y por lo tanto en su postura no da
origen a obreras, que son las que sí trabajan, en tanto los zánganos, como su
nombre lo indica, no ejecutan labor alguna.
Lo anterior se debe a que una reina nueva se acopla con un
zángano solo una vez en su vida, eventualmente dos, y por este método el
zángano provee a la reina con espermios los que quedan depositados en una
bolsita o espermateca. Es así como la reina, con el uso de sus óvulos
combinados con los espermios, da origen a obreras, pero cuando éstos se le
terminan, en su postura da origen sólo a zánganos. En los colmenares modernos
se ha establecido, por convenio internacional, que a las reinas cuando éstas
nacen, se les coloca en su dorso un pequeño sticker de un color determinado
para cada año, si por ejemplo una reina tiene el sticker de color verde y ese
es el que corresponde al año 2010, significa que tiene 1 año. Por esta vía se
ha establecido un método fácil de control de la edad de la reina y por tanto,
de la calidad de la colmena.
4.- En proyectos
de mayor envergadura, hay productores que están comenzando con apiarios
propios. En estos casos y dado la escasa vegetación habitual de estas laderas,
es recomendable que además de las plantaciones de paltos, puedan poner diversos
vegetales que permitan ampliar el período de floración, que a su vez otorguen a
las abejas un sustento que vaya más allá de la floración de los paltos.
Otra precaución que es necesario tomar en cuenta, cuando los
apiarios son propios, es preocuparse de dejar a las familias con una cantidad
suficiente de miel como reserva, para que puedan así, pasar normalmente el
período invernal, incluso si la reserva de miel no es suficiente, será
necesario alimentar a las familias artificialmente, para lo cual hay más de un
método y más de un producto.
5.- Es conocido
que las abejas necesitan de una temperatura mínima para salir a trabajar. Esta
se sitúa en los 9º C., bajo los cuales no habrá vuelos y por ende, no habrá
polinización. De lo anterior, se desprende la importancia de la ubicación de
las colmenas dentro del huerto. Deberá elegirse siempre una locación donde las
colmenas estén expuestas a la radiación solar, idealmente desde temprano en la
mañana.
También es importante que cerca de las colmenas las abejas
encuentren agua, vital también para su mantenimiento.
6.- Un último
aspecto que quisiera comentar es la importancia de colocar siempre las colmenas
sobre banquillos que las separe del suelo a objeto de impedir el acceso a las
mismas de hormigas o cualquier otro insecto o roedor que pudiese introducirse a
las colmenas. Las hormigas les son especialmente dañinas.
Fuente: Comité de Palta Hass de Chile

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